La factura electrónica y la Ley Crea y Crece ya no son una idea de futuro. La Ley 18/2022, conocida como Ley Crea y Crece, impulsa su adopción generalizada para reducir costes de transacción, mejorar la transparencia sobre los plazos de pago y ampliar la obligación de expedir y remitir facturas electrónicas entre empresarios y profesionales en sus relaciones comerciales. En otras palabras: el cambio normativo ya está en marcha y las empresas que se adelanten jugarán con ventaja.
Qué cambia realmente con la factura electrónica
El desarrollo normativo ha ido concretando cómo funcionará este nuevo escenario. El Real Decreto 238/2026 regula la factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales, la solución pública de facturación electrónica y el intercambio de información sobre los estados de la factura y los pagos. Además, la Agencia Tributaria deberá poner a disposición de empresarios y profesionales una aplicación o formulario gratuito para expedir facturas electrónicas y comunicar sus pagos.
Uno de los puntos más relevantes es que la norma no se queda solo en “emitir facturas en digital”. También ordena el seguimiento de los plazos de pago, lo que refuerza el control sobre la morosidad comercial y da más trazabilidad al proceso completo de facturación. La información sobre los estados de la factura deberá remitirse en un plazo máximo de cuatro días naturales, excluyendo sábados, domingos y festivos nacionales, desde que se produzca el estado que se comunica.
Plazos que conviene tener muy presentes
Aquí es importante separar bien los tiempos. El Real Decreto 238/2026 entra en vigor a los veinte días de su publicación en el BOE, pero su aplicación efectiva queda vinculada a la entrada en vigor de la orden ministerial que desarrolle la solución pública de facturación electrónica. A partir de ese momento, las obligaciones se aplicarán en dos fases: a los doce meses para los empresarios y profesionales cuyo volumen de operaciones haya superado los 8 millones de euros en el año natural anterior, y a los veinticuatro meses para el resto.
Además, la solución pública deberá estar disponible al menos dos meses antes de la primera aplicación efectiva de la norma, precisamente para permitir pruebas de funcionamiento por parte de los futuros obligados y de las plataformas privadas de intercambio de facturas electrónicas.
Y hay otro matiz útil si la empresa está revisando también su software de facturación: el Real Decreto 254/2025 amplió el plazo de adaptación de los sistemas informáticos de facturación a 1 de enero de 2026 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y a 1 de julio de 2026 para el resto de obligados tributarios.
Qué beneficios aporta la factura electrónica
Más allá del cumplimiento, la factura electrónica tiene ventajas muy claras. La propia Ley 18/2022 la vincula a la reducción de costes de transacción y a una mayor facilidad para acceder a la información sobre los plazos de pago entre empresas.
En la práctica, esto se traduce en menos errores, más trazabilidad y procesos más ágiles. La landing de Altim recoge precisamente esa idea: su solución de factura electrónica busca mejorar la eficiencia operativa, reducir tiempos de espera, automatizar tareas repetitivas, facilitar auditorías internas y externas y disminuir gastos de impresión, envío postal y almacenamiento físico.
Cómo encaja FacturAltim en este contexto
Nuestra propuesta va en línea con ese cambio de fondo. La solución de factura electrónica se presenta como un sistema cloud que automatiza la gestión y verificación de facturas de proveedores, pensado para usarse como servicio SaaS, apoyado por un sistema SAP administrativo y un algoritmo predictivo, todo ello alineado con la obligación de factura electrónica vigente.
Dicho de forma sencilla: si la normativa empuja hacia una facturación más controlada, trazable y digital, nuestra solución FacturAltim ayuda a convertir esa obligación en una mejora real del proceso financiero. No se trata solo de cumplir con la ley, sino de aprovechar el cambio para ordenar la operativa, ganar visibilidad y trabajar con más seguridad.
Conclusión
La factura electrónica y la Ley Crea y Crece ya forma parte del nuevo marco regulatorio español. La Ley Crea y Crece marca la dirección, el BOE ha terminado de perfilar los plazos y el funcionamiento del sistema, y las empresas tienen margen para prepararse con calma, pero no para dejarlo para el final. En ese camino, FacturAltim aparece como una solución pensada para acompañar el cumplimiento y, al mismo tiempo, simplificar la gestión diaria en la facturación.
Contacta con nosotros para saber más acerca de como podemos implantar la solución de FacturAltim en tu empresa

