Las medidas de seguridad TIC que tu ERP necesita.
Proteger un ERP frente a ciberataques exige mucho más que reaccionar cuando aparece un problema. Aplicar medidas de seguridad TIC adecuadas permite reforzar el acceso a los sistemas, proteger la información crítica y reducir el impacto de posibles incidentes. Imagina que un lunes por la mañana tu equipo no puede acceder a su sistema ERP: los pedidos dejan de procesarse, el departamento financiero pierde acceso a la facturación y la producción se paraliza porque nadie puede consultar el stock.
El ERP concentra información y procesos críticos para el funcionamiento de una empresa: finanzas, compras, ventas, clientes, proveedores, inventario y operaciones. Por eso, protegerlo debe formar parte de la estrategia global de seguridad de la organización.
La buena noticia es que una estrategia de seguridad adecuada permite reducir la exposición a vulnerabilidades y limitar el impacto de posibles incidentes.
En este artículo repasamos las principales medidas de seguridad TIC que pueden ayudarte a proteger tu ERP y reforzar la seguridad de tu entorno.
¿Por qué el ERP es uno de los principales objetivos de los ciberataques?
Un ciberdelincuente no busca únicamente robar información. También puede intentar acceder a sistemas y datos críticos, interrumpir procesos o utilizar una cuenta comprometida para alcanzar otros recursos de la organización.
Por eso, proteger el ERP no es solo una cuestión tecnológica. También está directamente relacionado con la continuidad y la capacidad de recuperación del negocio.
1. Controla quién puede acceder al ERP
No todos los empleados necesitan acceder a toda la información ni realizar las mismas operaciones.
Una gestión adecuada de usuarios y autorizaciones permite limitar el acceso a las aplicaciones y datos según las responsabilidades de cada persona. SAP contempla precisamente modelos de autorización basados en roles y en el principio de mínimo privilegio, de forma que cada usuario disponga de los permisos necesarios para realizar sus tareas.
También es importante reforzar la autenticación. En determinadas soluciones y escenarios, SAP ofrece mecanismos de autenticación multifactor que añaden una segunda capa de protección al acceso.
2. Mantén el ERP siempre actualizado
Una vulnerabilidad conocida puede convertirse en una puerta de entrada si no se aplica la corrección correspondiente.
En los entornos SAP, las SAP Security Notes informan sobre vulnerabilidades y sus correcciones. SAP recomienda revisar estas actualizaciones y aplicar los parches con prioridad para proteger el landscape.
Por eso, mantener actualizado el ERP y el resto de componentes que forman parte del entorno debe ser una tarea periódica, no algo que se haga únicamente cuando aparece un problema.
3. Haz copias de seguridad y comprueba que funcionan
Tener una copia de seguridad es importante, pero también lo es saber que esa copia puede utilizarse cuando realmente sea necesario.
SAP HANA dispone de funcionalidades de backup y recuperación que permiten realizar copias, comprobar su integridad y recuperar la base de datos hasta un momento determinado. Estas capacidades están orientadas a facilitar la recuperación y mantener la continuidad del negocio ante posibles fallos o interrupciones.
Por eso, además de definir una política de copias adecuada, conviene comprobar periódicamente que los procesos de recuperación funcionan correctamente.
4. Vigila la actividad del sistema
La detección temprana puede marcar la diferencia ante un posible incidente.
Monitorizar los accesos y los eventos de seguridad ayuda a identificar comportamientos anómalos y posibles amenazas. SAP contempla el registro y monitorización de seguridad para proporcionar visibilidad sobre las actividades y eventos que tienen lugar dentro del entorno ERP.
Esta supervisión permite investigar determinadas actividades y reaccionar con mayor rapidez ante situaciones que puedan comprometer la seguridad del sistema.
5. Forma a las personas: la primera barrera de seguridad
La seguridad no depende únicamente de la tecnología.
Un correo de phishing, una contraseña comprometida o un acceso concedido de forma incorrecta pueden abrir la puerta a un incidente. Por eso, formar a los empleados para reconocer amenazas, proteger sus credenciales y seguir los procedimientos de seguridad debe formar parte de cualquier estrategia de protección.
La propia SAP destaca la importancia de mantener una cultura de seguridad y de proporcionar formación adaptada a las responsabilidades de cada usuario.
La ciberseguridad no es un proyecto, es un proceso continuo
Proteger un ERP no consiste en instalar una herramienta y dar por terminado el trabajo. La seguridad requiere revisar periódicamente los accesos, aplicar las actualizaciones correspondientes, monitorizar la actividad, proteger los datos y preparar la recuperación ante posibles incidentes.
Además, las amenazas evolucionan y los sistemas también. Por eso, la estrategia de seguridad debe adaptarse continuamente a los cambios del entorno tecnológico y del propio negocio.
En Altim, trabajamos para que la seguridad forme parte del día a día de los sistemas ERP. Aplicamos buenas prácticas de seguridad alineadas con las recomendaciones de SAP, realizamos las actualizaciones de seguridad de forma periódica y contamos con un equipo de IT especializado para supervisar y mantener los entornos, ayudando a reducir riesgos y mantenerlos preparados frente a nuevas amenazas.
Porque proteger un ERP no consiste únicamente en reaccionar ante un ciberataque, sino en anticiparse, mantener los sistemas actualizados y contar con el conocimiento necesario para ayudar a garantizar la continuidad del negocio.

